lunes, 24 de junio de 2013

Obispos de Brasil piden escuchar el clamor que viebne de las calles.

Brasilia, Brasil (EVARED).- Los Obispos católicos de Brasil manifestaron su "solidaridad y apoyo a las manifestaciones, que sean pacíficas, y que están protagonizando en la calles ciudadanas y ciudadanos de todas las edades, sobre todo los jóvenes. Tras concluir la reunión del Consejo Permanente de la CNBB, que tuvo lugar en Brasília del 19 al 21 de junio, los obispos suscribieron un pronunciamiento titulado Escuchar el clamor que viene de las calles (Ouvir o clamor que vem das ruas).
Según se expresa en el documento, las manifestaciones de protesta se "trata de un fenómeno que involucra al pueblo brasileño que despierta para una nueva consciencia. Requieren atención y discernimiento a fin de que se identifiquen sus valores y limites, siempre en vista a la construcción de la sociedad justa y fraterna que anhelamos"
Los Obispos del Consejo Permanente de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil-CNBB, expresan que las movilizaciones y protestas son "nacidas de manera libre y espontánea a partir de las redes sociales, las movilizaciones cuestionan a todos nosotros y cuestionan que no es posible más vivir en un país con tanta desigualdad".
El pronunciamiento de los obispos lo sustentan en "la justa y necesaria reivindicación de políticas públicas para todos. Gritan contra a corrupción, la impunidad y la falta de transparencia en la gestión pública. Denuncian la violencia contra la juventud. Son, al mismo tiempo, testimonio de que la solución de los problemas por que pasa el pueblo brasilero solo será posible con participación de todos. Hacen, así, renacer la esperanza cuando gritan: "El Gigante despertó!"
"En una sociedad en que las personas tienen su derecho negado sobre la conducción de la propia vida, la presencia del pueblo en las calles testimonia que es la práctica de vaalores como la solidaridad y el servicio gratuito al otro que encontramos el sentido de existir. La indiferencia y el conformismo llevan a las personas, especialmente a los jóvenes, a desistir de la vida y se constituyen en obstáculo a la transformación de las estructuras que hieren de muerte la dignidad humana. Las manifestaciones de estos días muestran que los brasileños no están durmiendo en "verso espléndido".
"El derecho democrático a las manifestaciones como estas debe ser siempre garantizado por el Estado. De todos se espera el respeto a la paz y al orden. Nada justifica la violencia, a la destrucción del patrimonio público y privado, el irrespeto y la agresión a personas e instituciones, el cercenamiento a la libertad de ir y venir, de pensar y actuar diferente, que deben ser repudiados con vehemencia. Cuando eso ocurre, se niegan los valores inherentes a las manifestaciones, instalándose una incoherencia corrosiva que lleva al descrédito.

Sean estas manifestaciones el fortalecimiento de la participación popular en los destinos de nuestro país y el pre anuncio de nuevos tiempos para todos. Que el clamor del pueblo sea escuchado!", concluye el documento.. Fuente: CNBB

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